Mi hija deletrea igual de bien recortes que retallades.

Educación expandidaReconozco que cuando nos vinimos a Barcelona desde Madrid el verano pasado, me preocupaba un tanto que en el colegio y con esto de la inmersión en catalán, la ortografía del castellano de mi hija se resintiera. No el entendimiento, nos habíamos preparado con una profesora vía Skype durante unas semanas y esto estaba superado. Eran las reglas, las conjugaciones verbales, la puntuación… y sí, de vez en cuando una i latina se nos escapa en forma de conjunción en algunos dictados. Y quizá lo de la “b alta y b baja” aún no está muy controlado en comparación de la “b” y la “v” de la capital.

“Pero mamá mira, he dado lo de las agudas, llanas y esdrújulas en catalán y en castellano y, como son las mismas reglas -bueno, la tilde se pone al revés en catalán de vez en cuando-, ¡pues lo he estudiado dos veces!””. También es verdad, me digo. Por no hablar de que está aprendiendo otro idioma sin casi darse cuenta, y lo que culturalmente eso conlleva. Palabras como pastanaga, tardor, “¡qué mal pronuncias!” -me dice, apuntando con la nariz al cielo-. “¿Sabes?, lo que dice Enric (su tutor) cuando nos vamos a algún sitio: Som-hi! es muy bonito, es como decir: ¡a soñar!” En casa por lo tanto es un tema de conversación divertido y descubrimos lo nuevo, lo diferente y lo común, y ya cierta entonación por  su parte indiscutiblemente catalana que le hace reír cuando por teléfono sus primas o abuela le dicen que se le ha pegado el acento.

Conclusión: cero dramas. En ningún caso me he planteado ir al colegio a reclamar más horas de castellano. “El sistema que se utiliza asegura el perfecto uso de los dos idiomas al concluir la educación obligatoria”, me dijeron al formalizar la matrícula, y varios amigos me lo confirmaron: “Recuerdo que si tenía más de dos faltas en castellano, me suspendían”. Fair enough. Dudo que en Madrid fueran más estrictos, sinceramente.

Yo soy madre de una niña de 5º que siempre ha estado matriculada en colegios públicos. Y lo que me preocupaba en Madrid es lo que me preocupa aquí, cambiar de ciudad no ha variado en absoluto mis desvelos: la calidad de su enseñanza, la ratio por clase, la capacidad del centro de tener personal de apoyo para necesidades puntuales o permanentes. Que un niño perteneciente a un grupo de población en riesgo de exclusión no se quede rezagado a la hora de pagar los tres euros de una excursión porque sus padres no puedan dárselos, que los profesores tengan el tiempo y el espacio de observar la situación y ayudar sin que el niño se sienta diferente. Que no nos quedemos sin becas de comedor, que las madres no tengan que calcular qué compensa más: dejar su trabajo de media jornada mal pagado o la factura mensual del menú del colegio. Que no se presente una niña con libros fotocopiados y mirando al suelo. Que los fluorescentes de la clase no estén colgando. Que no tarden un mes en darnos las notas del segundo trimestre porque se haya roto la fotocopiadora y no haya presupuesto para arreglarla hasta dentro de dos semanas. No he necesitado inventar ni una coma, he citado realidades que he visto en estos años.

Sin embargo hoy nos han presentado una nueva ley de educación: Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). Como antes fue la LOE en 2006  y aún antes la LOGSE en 1990, ambas socialistas como la de hoy es de tinte popular. Como ciudadana de una sociedad democrática y con amplitud de miras teóricamente más allá de nuestro voto, me avergüenzo de un parlamento que no es capaz de consensuar una ley de educación que se mantenga en varias legislaturas  Es inconcebible que a un niño le cambien los protocolos de su formación según varíen los habitantes de la Moncloa. Un plan de estudio obligatorio empieza a los 3 años (cuando no

a los 0) y culmina a los 16 o 17, siendo progresivo: los objetivos a cumplir saltan por los aires si cada cuatro años volvemos a la casilla de salida. ¿Nuestros gobernantes son incapaces de verlo?  En Finlandia por ejemplo, la misma legislación que acabó con las desigualdades del elitismo anterior lleva decenas de años sobreviviendo a cambios en el ejecutivo: es el orgullo del país, intocable.

La forma en la que la ideología política salpica las leyes educativas en España es nauseabunda. Como madre y ciudadana lo digo. Como agnóstica y empadronada ahora en Barcelona me espanto. Que el ministro Wert haya centrado su comparecencia en explicar una y otra vez que asegurarán la escolarización con el castellano como lengua vehicular es simple y llanamente intentar manipular (y provocar) el imaginario colectivo de las familias catalanas, interesadas en otros aspectos. Sólo diecisiete pidieron en el curso 2011-2012 no seguir el sistema establecido en el Estatut. Es triste que se haya caído de nuevo en el bucle de la crispación catalana y religiosa, y no se haya insistido en exigir argumentos para por ejemplo, el nuevo sistema de segregación a partir de 3ª de la ESO “para conseguir más eficiencia”, adelantando a los 14 años el itinerario que separa a los que se dirigirán hacia el bachillerato (ergo universidad probablemente) de los que aprenderán un oficio y no cursarán enseñanza superior.

El gobierno ha querido lanzar dos mensajes y ocultar otros, y lo ha conseguido. El primero: Cataluña es un problema para España, también en educación. Y no lo son Valencia, comunidad donde se aplica el bilingüismo integrado, “y la norma no supone ninguna innovación” o Euskadi, con “bilingüismo integrado con sistemas de uso preferente de la lengua cooficial pero que contemplan también el castellano como vehicular”. Wert ha calculado con una “hipótesis” basada en “supuestos comprobados” (y olé por el oxímoron) el gasto presupuestario que asumirá para asegurar esta opción: cinco millones de euros, varias veces lo ha dicho. Es un dinero sí, pero quizá desluzca un poco si lo comparamos con los 3.000 millones que decidió recortar en educación para el presente curso bajo el dogma de “no hay alternativa”, añadidos a los 3.400 ya aplicados anteriormente, y que afectan a las condiciones laborales del personal educativo, cierre y/o deterioro de instalaciones y servicios de centros. Ah, pero esto se anunció el año pasado, el ministro piensa que ya no lo recordamos, y que no podemos dormir pensando en si nuestros hijos aprenden dónde está Montserrat antes que la cordillera Penibética.

El segundo mensaje: fuera la Educación para la Ciudadanía que era obligatoria, y vuelta a la religión y alternativas que además, computen en la media final. Ahora la Conferencia Episcopal puede sacar pecho y recordar lo que hace unas semanas soltó sin hacer mucho ruido, quizá avanzando ya el desembarco de hoy:  estudiar religión es apasionante, los niños “aprenden fechas, datos, ecuaciones, fórmulas químicas…” que ahora profundizando de nuevo en el viejo y nuevo testamento “tendrán su verdadero sentido“. Pues menos mal que nos lo dicen, no sé yo qué habría hecho del futuro de mi vástaga sin mostrarle la luz.

En abril del año pasado volvimos a la educación de los años 70 en presupuesto. Con la LOMCE anunciada hoy, también lo hacemos en ideología.

Esta ley ministro solo tiene un calificativo, y aunque sé que a usted le importa bien poco lo que la comunidad educativa, sindicatos, asociaciones y padres opinemos, no me voy sin decírselo: es una vergoña, lotsa, vergonya, vergüenza.

No sé si me entiende. Ya, yo a usted tampoco.

Fotgotrafía: Educación Expandida, de dvdgmz.Flickr.  

zp8497586rq

Apúntate aquí y te escribiré personalmente cuando publique algo:

* = campo obligatorio

Últimas entradas

Pequeño

Nacemos gigantes, y por envidia no nos lo dicen. Como nuestros ojos no saben mirar aún, nos fiamos de lo que nos cuentan. Crecemos hacia atrás. Menguamos. Piénsalo. En proporción. Nuestro corazón se va haciendo más pequeño en proporción al resto del cuerpo. En 50 cm de recién nacido somos todo corazón. A los 40 […]

Antes

¿De qué? ¿a qué te refieres? porque el tiempo es muy relativo, ya se sabe. Y cobarde, que huye como una comadreja. Tienes que concretarme qué quieres que te cuente, tengo varios antes distintos y no vas a querer saberlos todos. Me sabía fuerte. Lo suficiente. Ahora también, no me volví una entregada a la […]

Nos hablamos en PDF, un idioma nada usable

“No te hagas películas, ella es de las que les duele vivir”. Me dicen que dijo una amiga mía hace poco . Se refería a mí, me conoce hace veinte años. Parece ser que el mundo, más allá de ser un pañuelo, está lleno de mocos con adn en el que compartimos más tristezas que […]

Holgura

Suelo enredarme con las palabras. Siempre me ha gustado jugar con ellas, reordenarlas, cambiarles el anclaje. Gabo me enseñó a adjetivar sin pensar, que es cuando mejor sale. O a poner un verbo cerca de un objeto inanimado para resucitarlo, porque digo yo que todo en este mundo alguna vez fue sujeto de alguna frase, que […]

Más entradas

Comments

  1. Mauri says

    Un excelente artículo que firmaríamos la inmensa mayoría de padres en Cataluña. Y de todo el mundo. Los idiomas son ventanitas al mundo que nos enriquecen. Y que nuestros hijos al terminar primaría dominen como mínimo dos lenguas es un patrimonio al que no queremos renunciar.

    La obsesión Wertiana con el modelo educativo catalán tiene que ver con la política, no con la mejora de nuestro sistema educativo. Recortes, clases con más de treinta alumnos, maestros exhaustos y doctrina religiosa incrustada en un currículum escolar. Volvemos a los años setenta.

    Pero este tsunami de intolerancia fracasará. Tiene en contra a las AMPAS, a las asociaciones de maestros, a nuestros representantes electos y a la gran mayoría de la sociedad. Y mientras pasa la ola disfrutaré escuchando a mi hija hablar castellano con sus primos de Zaragoza con la misma naturalidad con que habla catalán en casa. O iniciándose con el inglés en Londres pidiendo una consumición para su padre. A sus tiernos seis añitos. El mejor café que he tomado nunca.

  2. Jordi says

    Hace falta más gente con la mente tan abierta como la suya, gracias por su texto, le ha alegrado la tarde a un catalán ofendido por la reforma del ministrito Wert. Benvingudes, per cert (tot i que amb retard), a Catalunya =)

  3. Paula says

    Enhorabuena por este gran artículo. Me alegra que alguien que no ha nacido en Cataluña (o en comunidades donde se hable el catalán o dialecto) hable así del catalán. En mi caso, no soy de Cataluña pero sí de Baleares. Aquí, son muchos los que defienden la lengua, ya sea el mallorquín o el catalán. Me crispa hablar con gente que opina que el catalán no tiene salidas, y que no sirve de nada estudiarlo, o que si estudias o hablas catalán no puedes hablar bien castellano, entre muchas historietas más que me han contado. Mi lengua materna es el mallorquín o catalán como quieran llamarlo, y yo en exámenes universitarios, y otros textos para futuras publicaciones, me expreso en castellano con mayor facilidad y con menos incorrecciones que en catalán. Algo ocurre cuando, yo he crecido en una familia donde se habla el catalán, he ido a un colegio público donde todos mis amigos y profesores hablaban catalán, ¿por qué me expreso mejor en castellano? ¿será porque he tenido una buena enseñanza de lengua castellana no?
    Me horroriza escucharlo decir que aquí se prioriza el catalán al castellano.

    Enhorabuena por el artículo.

  4. Asun says

    Ojalá voces como la tuya se hicieran oír por encima del desconocimiento de la verdadera realidad social catalana, un desconocimiento que políticos y algunos medios de comunicación extienden entre el resto de la sociedad provocando el desencuentro y los odios entre las personas. Ojalá el ministro Wert pudiera oír más voces como la tuya para darse cuenta de una vez por todas de lo que realmente queremos y no queremos, lo que necesitamos y lo que no necesitamos.
    Ojalá que mis hijas en vez de aprender castellano y catalán en la escuela pudieran aprender también gallego y euskera. Porque creo que lo más importante es conocer más en vez de desconocer.

  5. says

    Es una auténtica vergüenza y no sé, quizás sea enfermizamente optimista pero, no sé si han conseguido centrar tanto el debate en el problema “Catalán”. Que lo han intentado es innegable pero llevan tanto tiempo llevando el cántaro a la fuente que es que ya nadie con dos dedos de frente se puede creer la cantinela…
    Lo que me preocupa es como bien dices todo lo que nos quitan, perdón, les quitan a nuestros hijos en pos de… ¿de qué?¿de una ideología?¿de un planteamiento ortodoxo y religioso por encima de todas las cosas?¿por qué?¿por qué conviene a unos intereses económicos?…. Al final todo se reduce a eso, a números, a dinero, a ingresos….
    Me niego con todas mis fuerzas.

  6. says

    Qué bonito y qué clarito!!! Mucha más credibilidad esta madre que mil ministros juntos. A ver si empezamos a hacer caso a las madres!!! Ojalá le llegue este texto al Sr. Wert y compañía que parece que nunca se han bajado de sus “coches blindados” para pasearse por la calle. ¿El Ministro alguna vez le habrá pedido consejo a su madre?

  7. Alexandra says

    Sencillamente un artículo excelente, somos la malloría los que pensamos así. Yo para mi familia andaluza soy ” la catalana” por haber nacido aqui, hablo los dos idiomas y jamas he tenido ningún problema , es mas , creo que estudiar en catalán es básico, ya que si no fuera asi los catalanes castellanoparlantes (soy hija de andaluces ) no aprenderiamos el idioma!
    Creo que hay problemas mas importantes en educación, que si se hace en catalán o en castellano, una idiotez me parece.

  8. says

    Muchas gracias por tu texto. Creo que voy a poner un link en una de las entradas a mi blog que va un poco de lo mismo. Gràcies per la vostra apertura de ment i pel vostre respecte. Yo soy bilingüe, catalana de nacimiento, de padre aragonés y madre andaluza. Pienso y hablo en ambos idiomas . Amo el español y amo el catalán. No me gustan las fronteras ni las banderas. No me gusta que el Sr. Wert y sus secuaces me digan lo que tengo que hacer. A Catalunya, com tu bé dius el sistema d’inmersió lingüística funciona bé. La meva filla d’onze anys domina les dues llengües i ho considero una riquesa. Jo no vull tornar a “Una grande y libre”, que només ho és per uns quants. Visca la pluralitat i el respecte cultural!

  9. says

    Muchas felicidades por el artículo. Desde hace años, la inmersión lingüística funciona sin ningún problema en Catalunya y logra el objectivo previsto como han confirmado repetidamente diversos estudios: que al final de la enseñanza obligatoria los alumnos dominen tanto el catalán como el castellano. Y todo ello sin trauma alguno y sin separar a los niños por razón de su lengua materna (como ocurre en otros lados). El PP está creando un conflicto donde no existe y utilizando los ataques a la lengua catalana como una arma política que, lamentablemente, fuera de Catalunya le da muchos votos.

  10. says

    Hola!
    Me llamo Angels y después de la le
    ctura de tu maravilloso articulo, no se si te hablo como madre, como maestra o como catalana. Vaya da igual lo mire bajo el velo que lo mire no dejo de estar de acuerdo contigo.
    Ha sid?o un placer

  11. Antonio Diana Carmona says

    ¡ Qué calladitos estabais todos cuando en España era el pis que mas fracaso escolar había en Europa !
    No os parece que habría que reflexionar que no haya ninguna universidad entre las 500 mas importantes del MUNDO .

    • vic says

      El otro dia leí un artículo sobre fracaso en España y en otros países. En esos otros no se habla de fracaso porque sus evaluaciones no existen. A grandes trazos, los niños aprenden y las pruebas sin libros ni ayudas sirven para regular , reforzar, avanzar en los aprendizajes. Aquí se pone una vara horizontal y todos los chicos deben llegar a él. El que no llega ha fracasado. Y lo hacemos desde que entran en el sistema educativo. Cuando llevan 10 años diciéndole al crío ” no llegas, mal, fatal “te lo crees y te vas. Justo éso es el fracaso: no servir para nada. Cuando lo cierto es que todos servimos para algo.

    • says

      No te has leído el artículo, ¿verdad?

      ¿Crees que debemos preocuparnos de tener universidades mundialmente prestigiosas
      antes de garantizar una educación básica decente para nuestros hijos?
      ¿Crees que estábamos callados cuando España era ese “pis”?
      Y sobretodo, ¿crees que lo estaremos ahora, con una ley que
      empeora un sistema educativo ya dolido por los recortes?

  12. says

    Gracias por tener esta gran capacidad de integración, de participación. Aquí y en todo el mundo hacen falta personas con esta mentalidad abierta. Me he emocionado, la verdad.

  13. LAURA says

    GRÀCIES, M’HAN EMOCIONAT I MOLT LES TEVES PARAULES. TANTA SORT MÉS GENT ENTENGUÉS I ANALITZÀS LA NEFASTA SITUACIÓ QUE ESTAM VISQUENT.
    GRACIAS POR COMPARTIRLO CON TODOS NOSOTROS, YO CON TU PERMISO LO DIFUNDIRÉ POR MI CENTRO EDUCATIVO DE MALLORCA A MIS COMPAÑEROS Y FAMILIAS.

    ÁNIMO Y A SEGUIR LUCHANDO TODOS JUNTOS POR UNA EDUCACIÓN PÚBLICA, LAICA, SOLIDARIA, JUSTA, COMPENSADORA DE DESIGUALDADES Y DEMÓCRÀTICA.
    I SI ME PERMETEU…..EN CATALÀ!!!!

  14. Ernest Riera says

    Felicidades por un artículo tan preciso y diáfano; es tan claro que incluso en el ministerio podrían entenderlo, si quisieran.
    Y gracias por defender mi lengua desde fuera; No, defender no: aceptar como la realidad que es; cuando lo normal es que se la desprecie o se la quiera destruir, minimizar o ningunear, no te imaginas la alegría que supone leer un texto como el tuyo.

    Moltes gràcies.

  15. says

    Veo que no he sido la única que ha querido mostrar su disconformidad con este señor en un blog.

    Felicidades por la reflexión,

    Un saludo

  16. Laura says

    Simplemente GENIAL. Si todos nos dedicaramos a contar tan claramente las verdades no habría malos entendidos ni se harían tan grandes y creibles las mentiras difundidas con falsos rumores, que lo único que se consigue es ponernos unos en contra de otros.
    GRACIAS!!

  17. joan says

    Es el que pensem tots els catalans ( Y para el ministro: es lo que pensamos todos los catalanes, porque sino no lo entendería)

Trackbacks